El mercado acusa el comportamiento habitual de esta época del año. La oferta continúa situándose por encima de la demanda, lo que está provocando un ajuste en la cotización de la fruta.
Durante los meses de verano el consumo suele moderarse, mientras aumenta la competencia con otras frutas de temporada, un escenario que condiciona la evolución del mercado.
Por el momento, no se esperan cambios significativos a corto plazo y seguiremos atentos a su evolución en las próximas semanas.